1. El óleo de Roehn. (Museo Quiñones de León).
Vigo ha sido inicio de incontables travesías oceánicas. De sus muelles partieron
hacia América miles de gallegos con la ilusión como única pertenencia. Uno de
ellos fue José Policarpo Sanz y Soto (1841-1889), hijo de un humilde barbero. Nacido
en Marín pero criado en la ciudad viguesa, abandonó su tierra muy joven y viajó
a La Habana, donde trabajó a las órdenes de varios hombres de negocios, el
último de los cuales, de apellido Baró, le dejó al morir una fortuna. Convertido
en importante hombre de negocios, Policarpo conoció en Nueva York a una mujer
con la que se comprometió y contrajo matrimonio, Irene de Ceballos y Sánchez,
hija de otro rico emigrado de Cuba. Juntáronse, pues, dos patrimonios muy
importantes. El matrimonio era amante de la pintura y no tuvo hijos. Así que
compraron cuadros. Durante los años que aún vivió Policarpo, apenas once,
mantuvieron residencias a los dos lados del Atlántico, siendo París la ciudad europea
elegida. Y en ella falleció Sanz. Un año antes, en 1888, y sabiéndose
mortalmente enfermo, había hecho testamento en Nueva York. En él nombraba
heredera de todos sus bienes a la ciudad de Vigo. El relato de los pormenores
de su testamento resultaría muy prolijo. Basta saber que «a realización de todas as cláusulas non foron inmediatas a súa norte,
porque, como dispuxo na súa Cláusula Décima e Undécima, a súa muller sería ata
o seu pasamento usufructuaria vitalicia de todos os seus bens. Enton Vigo
entraría en posesión do legado» (Estévez, 2001; 16). Tras el fallecimiento
de Policarpo, Irene de Ceballos se estableció en Madrid y le sobrevivió
cuarenta y seis años. Durante ellos no solo conservó el legado artístico
recibido, sino que vino a acrecentarlo (Ballesta, 2001; 8). A su muerte,
acaecida en 1935, se inició el proceso de transporte a Vigo de la colección de
objetos de arte del matrimonio desde Madrid y Nueva York, dándose por
finalizada la operación en 1941. A pesar de lo convulso de aquellos años, el
proceso se completó sin tener que lamentar pérdidas. La ciudad de Vigo disponía
entonces de otras donaciones provenientes de particulares. Entre ellas se
contaba el legado Quiñones de León, que comprendía una finca de recreo
compuesta de un parque de más de veinte hectáreas —el actual parque de
Castrelos— y un pazo, construido en uno de los extremos del parque y rodeado
por jardines de diversos estilos. La finca está situada al sur de la parte
principal del casco urbano vigués. Había sido donada a la ciudad de Vigo en
1924 con la condición de que el parque fuera abierto al público y el pazo dedicado
a museo. La donación provenía del I marqués de Alcedo, que iba a fallecer sin
hijos ni nietos que le heredaran. De esta manera, como si —rotas las barreras
sociales— el marqués y el hijo del barbero se hubieran puesto de acuerdo y coordinado
sus iniciativas filantrópicas, cuando los cuadros llegaron a la ciudad les
estaba esperando una sede perfecta para ellos.
Las obras pictóricas
comprendidas en el legado de Policarpo Sanz y hoy expuestas en el Museo
Quiñones de León superan el centenar. Se encuentran repartidas por las paredes
de las estancias del piso superior del pazo y expuestas siguiendo estrictos
criterios museísticos. Hay pinturas de artistas italianos, españoles, holandeses,
flamencos, franceses y de otras escuelas o países. El marco cronológico de la
colección abarca desde el siglo xvi hasta comienzos del siglo xx; las pinturas
más recientes ingresaron en la colección gracias a compras realizadas por doña
Irene de Ceballos. El pazo alberga obras de célebres nombres de la pintura,
como Francisco de Goya o Annibale Carraci, y de otros menos populares pero
grandes artistas, de aquellos que pueblan el segundo grado en la excelencia del
mundo artístico. Tal es el caso de los amsterdameses Anthoine Beerstraten
(1622-1666) y Cornelis Troost (1697-1750), del amberino Jacobus Andreas Beschey
(1710-1786) o del parisino Jean François de Troy (1679-1752).
También parisino fue
Adolphe Eugène Gabriel Roenh (1780-1867), cuyo apellido aparece a veces como Rohen.
Lo traigo a colación porque dos de sus obras, integradas en el legado Sanz,
merecen una atención especial por formar parte de lo que podría denominarse martirologio
de la Revolución Francesa. Se trata de aquellas inventariadas en el museo con
los números 51 y 49. La primera de ellas es un óleo sobre lienzo de 86’5 x 114
cm; la segunda, un dibujo a pluma de 30’5 x 107 cm. Ambas fueron realizadas en
1814 y pasaron a formar parte del museo vigués en 1941, provenientes de Nueva
York. El óleo (imagen 1) representa un locus
amoenus, tópico retórico de larga tradición reproducido por un paraje
seguro, apacible y deleitoso. En este caso se trata del claro de un bosque
donde crecen las flores y corre el agua pura y limpia. En primer plano, y
bordeando un pequeño estanque, crecen arbustos bajos, de flores rosadas, que
recuerdan las adelfas, y a la izquierda, cerca del primer término, destaca el
tronco blanquecino de un árbol que semeja un abedul. El bosque crece en un
terreno suavemente ondulado iluminado en algunos lugares por la luz directa del
sol. Por toda su extensión, y señaladamente en el prado central, justo detrás
del pequeño estanque, se ven personas (imagen 2).

2. Detalle
del óleo de Roehn comprensivo de los personajes identificados en el artículo.
Museo Quiñones de León. (Fotografía de Mari
Carmen Ureña).
Van vestidas según las modas
de finales del siglo xviii y comienzos del xix y departen mientras pasean o
están tranquilamente sentadas. Las situadas en primer término están dibujadas
con intención realista; las más alejadas poseen una fisionomía menos detallada.
Según se lee en la correspondiente cartela del museo, escrita en letra
mayúscula, el cuadro se titula «LOUÍS XVI RECIBINDO AO DUQUE D’ENGHEIN NA
MANSIÓN DOS BENAVENTURADOS». La obra fue objeto de atención por la sociedad
gala del siglo xix hasta el punto de ser copiada y versionada. El Museo
Carnavalet, de historia de París, conserva una estampa de Jean-Pierre-Marie
Jazet que reproduce un grabado del cuadro, creación del mismo Roehn. En él
simplifica el último término de la composición y coloca en el lateral derecho
una alusión a la laguna Estigia, con su Caronte incluido (imagen 3). En el
museo parisino la estampa está inventariada como G.22439-1.
3. Versión
del óleo de Roehn, en forma de estampa de grabado,
custodiada en el Museo
Carnavalet de París.
En el dibujo a pluma
sobre papel, inventariado con el número 49 en el Quiñones de León (imagen 4),
se advierten dos zonas claramente diferenciadas. En la mitad superior aparecen
dibujas las cabezas de aquellas personas del primer término del cuadro. Las
cabezas están numeradas de la uno a la veintiocho según la importancia que les
concede el pintor (se puede ver un detalle en la imagen 5). En la mitad
inferior aparecen los números acompañados de un nombre. Esta composición, según
la cartela correspondiente, se titula «EXPLICACIÓN DA OBRA LOUÍS XVI RECIBINDO
AO DUQUE D’ENGHEIN NA MANSIÓN DOS BENAVENTURADOS». La contemplación de ambos cuadros
no ayuda a situar a Roehn entre los mejores pintores de la historia, es cierto
—fue autodidacta—, pero traslada al visitante del museo a los mitológicos
Campos Elíseos y le ayuda a reflexionar sobre los horrores de la Revolución
Francesa, cuando París y otras ciudades galas —señaladamente la capital—
quedaron durante años en manos de elementos muy extremistas.

4. Dibujo-explicación
del óleo de Roehn. Museo Quiñones
de León (Fotografía de Mari Carmen Ureña).
¿Quiénes son los retratados en el cuadro? Ya
el título de la obra nos orienta sobre algunos de ellos. La ejecución del joven
e inofensivo Luis Antonio Enrique de Borbón-Condé, duque de Enghien (nº 5 de la
EXPLICACIÓN), detenido por orden de Napoleón Bonaparte en 1804 —el corso
intentó descargar, sin éxito, la responsabilidad del asesinato del duque en el
responsable de la policía, el taimado Joseph Fouché (Zweig, 2011; 168)—, fue
quizá la más célebre de las ocasionadas por los excesos revolucionarios tras
las de Luis XVI, su esposa y algunos miembros de la familia real. Tuvo la
particularidad, además, de producirse cuando ya se suponían superados les
desmanes y las ejecuciones arbitrarias, y su muerte supuso para Napoleón —hasta
entonces admirado por muchos— un importante giro de la opinión pública hacia el
rechazo.
La lista de ejecutados que aparece en la EXPLIACIÓN, y copiada lo más
fielmente posible, es la siguiente: 1 Louis
XVI; 2 Marie Antoinette; 3 Louis XVII; 4 Mme Elisabeth; 5 Mgr
le Duc d’enghien; 6 Mme la
presse Lamballe; 7 Mr de
Malesherbes; 8 Mr de Cossé
Brissac; 9 Mr le Mal de
Mouchy; 10 Mme l’abbesse
de Montmartre; 11 Mgr
l’évêque de Sainte; 12 Mgr
l’évêque de Beauvais; 13 Mr Durozoi;
14 Mr Cazotte;15 Mr de Chabot;16 Mr Chapt de Rastignac; 17 Mr de Ville Davray;18 Mr La Borde;19 Mr Papillon de la Ferté; 20 Mr Bertier; 21 Mr Foulon; 22 Mr Delaunay; 23 Les jeunes selles de Verdun; 24
Mr labbe bebert; 25 Mr de Zimmerman; 26 les parens du peintre; 27 Mr de Loiserolles; 28 Mr Lavoisier. Como
vemos, el pintor Roehn dio prioridad en la lista, y en la mejor zona del cuadro
—la más central e iluminada—, a las personas de mayor relevancia social y situó
en lugares menos visibles a literatos (nos 13 y 14) y científicos,
alguno, como Lavoisier (nº 28), de capital importancia para el desarrollo posterior
de la ciencia. Varias de estas ejecuciones, más bien asesinatos, fueron muy
sonados en París e impusieron métodos expeditivos y baratos de llevar a cabo
los crímenes. Tal es el caso de las ejecuciones á la lanterne, esto es, ahorcamiento en una farola. Parece que se
puso en práctica por primera vez en el asesinato del nº 21, Mr Foulon. Se trata de
Joseph-François Foullon de Doué, inspector general de finanzas, fallecido el 22
de julio de 1789, en los primeros compases de la Revolución. Muy odiado por el
pueblo, que se encontraba pauperizado por las malas cosechas y el egoísmo de
las clases altas, su muerte llevaba anunciada varios meses y fue lógica en la
mecánica revolucionaria. Lo mismo podría decirse del fallecimiento de su yerno,
Louis Bénigne François Berthier de Sauvigny (nº 20, Mr Bertier), intendente de París, producida el mismo día
y en circunstancias similares. Algunos de los asesinados partieron de esta vida
de forma edificante. Tal es el caso de Jean-Simon d’Aveld, Chevalier, señor de
Loiserolles-sur-Onches (nº 27 Mr
de Loiserolles), fallecido el 26 de julio de 1794. Según cuenta en sus memorias la marquesa de Créquy, muy
crítica con la falta de rigor de los procesos revolucionarios, «je vous dirai que M. de Loiserolles était
détenu dans la prison de St-Lazare avec son fils âgé de 22 ans, lequel était le
meilleur et le plus beau jeune homme de la terre. Je me souviens qu’en le
voyant passer dans la grande allée des Tuileries, les jeunes femmes de la ville
et les jeunes gens se demandaient toujours qui ce pouvait être? M. de Loiserolles
entendit qu’on venait chercher son fils qui dormait et qu’on avait dénoncé
comme ayant pris part à la prétendue conspiration des prisonniers, il se
présente à sa place, on l’emmène au tribunal, on l’envoie à la guillotine, et l’on substitue tout uniment son âge a
celui de son fils dans l’acte de condamnation» (CRÉQUY, 1860; t.8, 159).
Tras
la lectura de este y otros textos semejantes da la impresión de que los
revolucionarios, impulsados por un odio ciego, se entregaron a la eliminación
de una clase social entera, sin tener en cuenta consideración alguna; no
resulta difícil imaginar la inquietud, el miedo, que invadiría en aquella época
la mente de tantas personas indefensas.

5. Detalle
del dibujo-explicación del óleo de Roehn. Museo
Quiñones de León. (Fotografía de
Mari Carmen Ureña).
Otro de los casos comprendidos en la
lista de Roehn que llama la atención es el nº 23 (Les jeunes selles de Verdun). Se trata de Les jeunes demoiselles de Verdun,
también conocidas como les Vierges de
Verdun. Fueron guillotinadas el 23 de abril de 1794 por haber dado la
bienvenida al duque de Brusnwick en Verdún después de la rendición de la ciudad
en septiembre de 1792. Esta estaba siendo asediada por las tropas prusianas que
hacían la guerra a la Francia revolucionaria a las órdenes de Brusnwick. Cuando,
apenas dos meses después, la ciudad fue recuperada se acusó a estas mujeres de
traición y fueron ajusticiadas después de un largo proceso. Más de quince mujeres
de Verdún de edades comprendidas entre los diecisiete y los sesenta años
perdieron la vida a mano del verdugo el mismo día. En el cuadro aparecen
representadas por cuatro mujeres vestidas de blanco, tres de ellas sentadas al
pie del árbol más cercano al espectador y la cuarta, corona floral en mano, en
el momento de correr hacia el centro de la composición con la intención,
imaginable, de coronar como héroe al duque de Enghein. El centro de la
composición se encuentra ocupado por los personajes numerados del 1 al 6,
exactamente por aquellos más iluminados, la mayoría mujeres. Los más destacados
son la reina María Antonieta (nº 2); su hijo Luis (nº 3), de diez años, rey
nominal de Francia durante un bienio, sentado junto a ella; Mme Elisabeth (nº 4), hermana
menor de Luis XVI y firme apoyo suyo, y una amiga de la reina, María-Teresa-Luisa
de Savoya-Carignan, princesa de Lamballe —Mme
la presse Lamballe (nº 6)—, las dos últimas en pie y también vestidas
de blanco, el color elegido en el cuadro para las mujeres que no perteneciesen
al monacato. Las biografías de estos personajes son bien conocidas y no voy a
detenerme en ellas. Lo mismo puede decirse de la gran mayoría de los
integrantes de la lista.
Algunos otros han
presentado problemas de identificación. Tales han sido los casos de los números
24, 25 y 26. Mr labbe bebert
(nº 24) debe tratarse de François-Louis Hébert, confesor de Louis XVI tras la
renuncia del anterior, que se había avenido a jurar la Constitución Civil del Clero.
Hébert fue una de las primeras víctimas de la matanza de los días 2 y 3 de
septiembre de 1792, cuando fueron asesinados de manera brutal 115 sacerdotes y
religiosos en el couvent des Carmes,
(convento de las Carmelitas), en el centro de París, 191 en total en distintos
enclaves de la ciudad. Se trataba de aquellos que no habían querido renunciar a
sus votos y jurar la constitución mencionada. La masacre de esos dos días fue
alentada por el miedo que producía la cercanía de los prusianos a París y el
apoyo que pudieran recibir de los prisioneros. De las veintiocho personas
identificadas en el cuadro, ocho fueron asesinadas en septiembre de 1792, de
las cuales seis (los nºs 11, 12, 16, 17, 24 y 25) lo fueron durante
los días 2 y 3. Hébert no debe ser identificado como Jacques-René Hébert,
guillotinado en 1794, de condición secular; no cabe confusión porque la persona
numerada como 24 va vestida de clérigo en el cuadro: se encuentra en pie, en el
extremo derecho del grupo, ataviada con el hábito de los eudistas (imagen 5).
La inclusión de Mr de Zimmerman (nº 25) puede ser una
confusión del pintor. Se trata de un militar de casaca roja situado justo a la
derecha del tronco del árbol del primer término; tiene el brazo izquierdo
extendido. El día de la masacre de la Guardia Suiza en las Tullerías —el 10 de
agosto de 1792— se hallaba en su interior un teniente de apellido Zimmermann,
pero este sobrevivió a la matanza, no fue juzgado y llegó a ser oficial de las
tropas napoleónicas. Hubo, sin embargo, un oficial llamado Karl Josef von
Bachmann que sobrevivió a la carnicería, fue juzgado, condenado a muerte y
guillotinado el 3 de septiembre siguiente. El tiempo transcurrido desde los
hechos y el origen germano de los dos apellidos, de igual terminación, pudo
ayudar al error.
La última de las
atribuciones problemáticas es, no obstante, la más amable de todas. En el
cuadro de la explicación, junto al número 26 leemos les paren[t]s du peintre.
Una vez obviado el error ortográfico, parece claro que nos encontramos ante un
homenaje del pintor a sus padres o a unos parientes cercanos, aunque el uso del
artículo determinado parece indicar la primera posibilidad. Los datos que he
podido localizar de la vida de Adolphe Eugène Gabriel Roenh son muy escasos y
ninguno de ellos relativo a la forma en que sus padres murieron. No obstante,
si consideramos el apego de Roehn a la causa de los Borbones, la nobleza y el
orden, es muy posible que sus padres tuvieran la misma manera de pensar y
murieran de manera violenta durante aquellos años, tan oscuros para los
miembros de la alta sociedad.
Poco más voy a añadir. Policarpo
Sanz era también miembro de esa clase privilegiada y debió sentirse atraído
desde el primer momento por el cuadro de Roehn. Investigaciones posteriores
arrojarán más luz sobre la vida y la personalidad de todos estos personajes,
hoy poco recordados. Su memoria es la nuestra.
Personajes
de la lista acompañados de su nombre completo, el año de su nacimiento y la
fecha de su muerte.
1 Louis XVI [Louis-Auguste de Francia],
(1754-21/1/1793). 2 Marie Antoinette [Marie-Antoinette
Josèphe Jeanne de Habsbourg-Lorraine], (1755-16/10/1793). 3 Louis XVII [Louis-Charles de Francia], (1785-8/6/1795).
4 Mme Elisabeth [Élisabeth Philippe
Marie Hélène de Francia], (1764-10/5/1794). 5 Mgr le Duc d’enghien [Louis-Antoine-Henri de Bourbon-Condé],
(1772-21/3/1804). 6 Mme la presse
Lamballe [Marie-Thérèse-Louise de Savoie-Carignan, princesa de Lamballe, llamada
«Mademoiselle de Carignan» o «Madame de Lamballe»], (1749-3/11/1792). 7 Mr de Malesherbes [Guillaume-Chrétien de
Lamoignon de Malesherbes], (1721-23/4/1794). 8 Mr de Cossé Brissac [Louis Hercule Timoléon de Cossé-Brissac, duque
de Brissac], (1734-9/9/1792). 9 Mr le Mal
de Mouchy [Philippe de Noailles, conde de Noailles, príncipe de Poix, duque
de Mouchy, mariscal de Francia], (1715-27/6/1794). 10 Mme l’abbesse de Montmartre [Marie-Louise de Laval-Montmorency],
(1723-24/7/1794). 11 Mgr l’évêque de
Sainte[s] [Pierre-Louis de La Rochefoucauld-Bayers], (1744-2/9/1792). 12 Mgr l’évêque de Beauvais
[François-Joseph de La Rochefoucauld-Bayers, hermano del anterior; murieron
juntos], (1737-2/9/1792). 13 Mr Durozoi
[Barnabé Farmian Durosoy, escrito también Du Rozoy], (1745-25/8/1792).14 Mr Cazotte [Jacques Cazotte],
(1719-25/9/1792). 15 Mr de Chabot
[François Chabot], (1756-5/4/1794).16 Mr
Chapt de Rastignac [Armand Anne Auguste Antoine Saicaire Chapt de
Rastignac], (1727-3/9/1792).17 Mr de
Ville Davray [Marc-Antoine Thierry, barón de Ville-d'Avray],
(1732-2/9/1792). 18 Mr La Borde [Jean-Benjamin
de La Borde], (1734-22/7/1794). 19 Mr
Papillon de la Ferté [Denis Pierre Jean Papillon de La Ferté],
(1727-7/7/1794). 20 Mr Bertier [Louis
Bénigne François Berthier de Sauvigny], (1737-22/7/1789). 21 Mr Foulon [Joseph-François Foullon de
Doué o Foulon de Doué], (1715-22/7/1789). 22 Mr Delaunay [Bernard-René Jordan de Launay], (1740-14/7/1789). 23 Les jeunes selles de Verdun [Las
señoritas de Verdún, también conocidas como las Vírgenes de Verdún], (23/4/1794).
24 Mr labbe bebert
[François-Louis Hébert], (1735-2/9/1792). 25 Mr de Zimmerman [posiblemente, Karl Josef von Bachmann, (1734-3/9/1792).
26 les parens du peintre [los padres
del pintor], (s/f). 27 Mr de Loiserolles
[Jean-Simon d’Aveld, Chevalier, Seigneur de Loiserolles-sur-Onches, en
Bourgogne], (1733-26/7/1794). 28 Mr Lavoisier [Antoine Lavoisier], (1743-8/5/1794).
Bibliografía.
BALLESTA DE DIEGO, José (2001), «Perfil
vigués de Policarpo Sanz», en VARIOS AUTORES: O legado Policarpo Sanz. A Colección de Pintura. Vigo: Concejalía
de Cultura del Ayuntamiento de Vigo, pp. 7 y 8.
ESTÉVEZ CARIDE, Manuel (2001), «O legado
de Policarpo Sanz», en VARIOS AUTORES: O
legado Policarpo Sanz. A Colección de Pintura. Vigo: Concejalía de Cultura
del Ayuntamiento de Vigo, pp. 15-18.
FROULLAY DE
TESSÉ, Renée-Caroline-Victoire de, Marquesa de Créquy (1860): Souvenirs de la Marquise de Créquy de 1710 à 1803. Paris:
Garnier Frères.
ZWEIG, Stefan
(2011): Fouché. Retrato de un hombre político.
Barcelona: Acantilado. Traducido del alemán por Carlos Fortea.
Distintas obras de referencia sobre la
Francia revolucionaria.
(El número completo de la revista donde está comprendido este artículo se encuentra pendiente de publicación en DIALNET. Una vez publicado, pondré el enlace aquí).
Víctor Espuny.